domingo, 20 de marzo de 2016

Francis Ford Copolla



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Nació el 7 de abril de 1939 en Detroit, Michigan, en el seno de una familia de origen italoamericano y ambiente artístico.

Segundo de los tres hijos de Carmine Coppola, que fue flautista y compuso música para las películas de su hijo; y de Italia Pennino, actriz. Su hermano mayor es August Coppola, su hermana menor la actriz Talia Shire. Nacido en una familia de ascendencia italiana, sus abuelos paternos llegaron a Estados Unidos desde Bernalda, Basilicata. Su abuelo materno, Francesco Pennino, emigró desde Nápoles. Dos años después de su nacimiento, la familia se trasladó a Nueva York, estableciéndose en Woodside, Queens, donde Coppola pasó el resto de su infancia.

Cuando contaba diez años de edad tuvo que guardar cama por la polio, así que pasaba el tiempo animando marionetas, montando y sincronizando con un magnetófono las películas amateur realizadas por su familia.


Se formó en la Universidad deHofstra, donde, en 1960, consiguió una licenciatura en teatro, y en la escuela de cine de la Universidad de California de Los Angeles. Siendo aún estudiante en esta última, comenzó a trabajar para Roger Corman, destacado director y productor de películas de serie B.

Consiguió el premio Samuel Goldwyn por sus guiones y se inicia en el aprendizaje de las diferentes etapas de elaboración de una película. De este periodo hay que destacar algunos cortometrajes eróticos montó y dobló películas de aventuras soviéticas para laAmerican International de Roger Corman. Cuando regresó a California, firmó un contrato con la compañía Seven Arts para escribir unos guiones. Esta compañía le ofreció la posibilidad de dirigir su segunda película Ya eres un gran chico (1967), comedia rápida sobre las relaciones de un joven inhibido y torpe con su familia y las mujeres.

Comenzó a trabajar con su propia /Productora o para alguna de las grandes, como la Paramount o la Universal. El padrino (1972), inspirada en la novela de Mario Puzo, fue la obra que le convirtió en uno de los realizadores más destacados de los años setenta gracias a su extraordinario éxito. A pesar de críticas adversas ocasionales, y de algunos sonados fracasos, Coppola ha logrado el éxito internacional y varios oscars por sus trabajos, entre los que se pueden destacarLa conversación (1973), El padrino II (1974), Apocalypse now , en la que Coppola se nos muestra como un maestro del cine novelesco, un excelente director de actores y con la ayuda de los directores de fotografía Gordon Willis y del decorador Dean Tavoularis, un artista sensible a la textura de los objetos con un lirismo "operístico" en el que encontramos su origen italiano: Rebeldes (1983), La ley de la calle (1983), Cotton club (1984), Peggy Sue se casó (1988), Tucker: un hombre y su sueño (1988), El padrino III (1990), y Drácula, de Bram Stoker (1992).

También es importante su aportación como /Productor de obras tan importantes como American Graffiti (1973), de George Lucas, El corcel negro (1979), la reconstrucción del film de Abel Gance Napoleón (1925), El hombre de Chinatown (1982), de Wim Wenders, o Koyaanisqatsi (1983).

En 1990 volvió con "El padrino III" donde su hija Sofia encarna a la heredera de Michael Corleone. Aunque fue "Drácula" (1992) la película que le valió nuevamente el reconocimiento de la crítica y del público. Dirigió una adaptación de la novela de John Grisham, "Legítima defensa" (The rainmaker), en 1997. También produjo la película de Tim Burton, "La leyenda del jinete sin cabeza(Sleepy Hollow, 1999).

Con cinco Oscar en su haber, en 2001 presentó en el Festival de Cannes un nuevo montaje de su Apocalypse Now al que titula Apocalypse Now Redux, en la que suma casi media hora de metraje inédito; filme de culto, le costó 27 kilos y meses y meses de disgustos en un rodaje de lo más accidentado en Filipinas. Tras casi diez años sin estrenar película, regresó con el melodrama Youth Without Youth, protagonizado por Tim Roth y Alexandra Maria Lara. Fue rodado en Rumania con equipo europeo. En 2008 rueda en Argentina su proyecto, Tetro, sobre la inmigración italiana en Buenos Aires en los inicios del siglo XX y protagonizada por Vincent Gallo y la española Maribel Verdú.


El 6 de mayo de 2015,Francis Ford Coppola fue galardonado con el Premio Princesa de Asturias de las Artes por su contribución privilegiada al universo del cine.

viernes, 12 de febrero de 2016

Adicción al móvil

No sé si existe esa enfermedad diagnosticada, pero me da la impresión que en breve deberá tenerse en cuenta como una adicción más. Hoy en día algunas personas precisan más del teléfono que de cualquier otro elemento personal. Se nos pueden olvidar las llaves de casa, el bolso o la cartera, pero sin móvil no podemos salir a ningún lado.

Hasta cierto punto, el teléfono es una necesidad. Podemos llamar para pedir auxilio, nos pueden llamar si nos necesitan y estar localizados en cualquier momento. Sin embargo, llama poderosamente la atención la necesidad que tienen algunos a contar en todo momento lo que están haciendo, parece como si no pudiésemos desconectar en ningún momento.
De ese modo es frecuente que, mientras estamos en clase, cuando estamos tomando un cortado con alguien, cuando estamos en una reunión, conferencia, celebración, suena o vibra el impertinente aparato para interrumpir cualquier cosa que tengamos entre manos.
En cierta ocasión escuché con mucho acierto que los teléfonos eran un invento maleducado, porque entraban en las casas sin preguntar, interrumpiendo y sin pedir permiso. Levantan a cualquiera de la cama, interrumpen cualquier reunión… Hoy en día esta tecnología hace que quienes llevan teléfono móvil también se comporten como maleducados, puesto que el teléfono puede sonar, pero yo puedo elegir si contestar o no, si leer el mensaje o no. Pero, en general, se prefiere el móvil antes que la persona.
Me encantan las nuevas tecnologías y, en uno de esos encuentros que he tenido para hablar de ellas, algunos opinan con razón, que no hay necesidad de estar contando en todo momento lo que estamos haciendo. Hay quien afirma con sorpresa, no entender la necesidad de enviar fotos de los lugares en los que estás, ni de lo que haces a través de mensajería instantánea…  Sin embargo, muchos se empeñan en contarlo todo.
Lo que me preocupa de un modo especial de la “movildependencia” es que nos ocupamos tanto de sacar fotos para enviar a otros para que sepan dónde estamos, grabamos el video de la actuación para enviarlo que nos olvidamos de la magia de ese momento.
Siempre he creído que, a veces, sacando fotos de la puesta de sol, me pierdo ese momento. A veces por conversar con otros de lo que estoy haciendo me distraigo de lo que “realmente estoy haciendo”. A veces, por querer estar en contacto virtual con otros, me pierdo el contacto personal…


sábado, 23 de enero de 2016

Operador de cámara

Hoy voy a hablaros de una profesión relacionada con los "Mass Media". Es, en este caso, un operador de cámara.






El operador de cámara es el encargado de manejar la cámara. De él dependen funciones como el emplazamiento de la cámara, los movimientos con o sin desplazamiento, y la correcta utilización de la imagen a través de los distintos tipos de óptica y sistemas de captura. Además, desde la cámara (o la imagen de ésta), el director se entera, con la información del camarógrafo, de cualquier anormalidad en la imagen, ya sea un farol que se ve en cuadro, un cable o un brillo indeseado en el lente, etc. Los movimientos de cámara tienen que ser fluidos y más bien lentos, para no crear molestia en el espectador, y generalmente se trata de que haya una armonía general en el trabajo del camarógrafo respecto de las tareas del resto de los involucrados.
El camarógrafo suele tener un foquista trabajando con él, que se encarga de hacer las correcciones de foco necesarias para que aquello que el espectador debe ver se encuentre nítido.
En televisión el camarógrafo es el encargado de la captura de la imagen, comunicándose con ayuda del director de cámaras, que se encarga de seleccionar las cámaras que mejor convengan en cada momento, e indica qué planos preferentemente obtener.
La diferencia del operador de cámaras de televisión, con respecto al de cine, es que el primero debe tener cierta agilidad, versatilidad, y dinámica, para trabajar en todo tipo circunstancias y en muchos casos trabajar con enlaces en vivo, lo cual necesita de precisión, pues en esas circunstancias las tomas no pueden ser editadas ni repetirlas.
En cuanto a la dificultad de las tomas del operador de cámara que opera en producciones cinematográficas, dependen del director o del guion de planos que se ejecuten al momento de las escenas. Por lo contrario, como lo cita el párrafo anterior, el operador de cámaras que elabora en un estudio de televisión o en producciones exteriores (para televisión) bien sea, programas variados, magazines, noticieros, etc, debe contar con una gran versatilidad y creatividad para poder corregir los errores ya que la mayoría de la programación que se ejecuta es en vivo y directo.
Ahora bien, además de las funciones enunciadas anteriormente el operador de cámara, no sólo es el profesional que opera una cámara sino actúa como reportero gráfico al plasmar y relatar la historia a través de las imágenes captadas por su lente.
En la mayoría de los casos son figuras invisibles que no gozan del mismo reconocimiento que los periodistas o fotógrafos, cuando su labor es igual de importante dentro de los medios y en especial en el ámbito periodístico.
El operador de cámara debe ser reconocido porque siempre está en el momento de los hechos, ya sea una situación agradable, arriesgada o desafortunada, claro ejemplo lo podemos ver en los vídeos que aún se conservan sobre la segunda guerra mundial, vídeos que fueron grabados en los campos de batalla y en los campos de concentración, difícilmente conocemos quién capturó los hechos, sin embargo, gracias a la función de esos camarógrafos tenemos un fragmento de historia en nuestras manos.

viernes, 1 de enero de 2016

Nuestra vida expuesta a las cámaras

¿Hasta que punto los medios de comunicación de masas pueden controlar nuestras vidas, dónde está el límite entre privacidad y seguridad?

Para escribir este artículo me he inspirado en la película "El show de Truman", que trata sobre el falso mundo en el que vivimos, es decir, en el mundo de la televisión.
En la película, se pueden diferenciar dos tipos de sociedades, una es la que está viendo el show y otra es la que rodea al protagonista(Truman) en su vida diaria.
Los telespectadores son una sociedad enganchada al televisor, que sigue el show de Truman como si sus propias vidas estuvieran ligadas al destino del personaje Truman. Son personas que en la película aparecen siempre mirando la pantalla de la televisión, y que ríen, sufren y lloran siguiendo a Truman.
¿Hasta qué punto son personas estos espectadores? ¿Ejercen su papel de ciudadanos activos, o por el contrario son simples espectadores sentados en un sofá? En la película se muestran una serie de personas que viven para y por el show de Truman. Es lo más importante que hacen cada día: ver ese programa de televisión. Vemos dos guardias de seguridad que se olvidan de su trabajo, una madre que no presta atención a su bebé, una pareja de abuelas que no tienen nada más que hacer… todos ellos han dejado a un lado el mundo real y se centran en seguir la vida de un personaje ficticio.
En la película El Show de Truman se exagera esta adicción a la telvisión para hacer más facil la compresión de este factor de la realidad y hacernos ver la teledependencia del siglo XXI..
El programa de la película (El show de Truman) no tiene mucho interés, pues solo trata de la vida diaria de Truman en la que no ocurren cosas interesantes, pero, ¿por qué este programa es seguido por tanta gente?
Esta respuesta se puede encontrar en los problemas sociales de las personas, que necesitan la vida de otras personas para entretenerse. En España, un claro ejemplo es el del prógrama Sálvame.